Agua: Obtención y
purificación
Los mecanismos mas
sencillos para encontrar agua y purificarla para su consumo.
Indicios, técnicas y elementos necesarios
Si bien tomando las
previsiones del caso es muy difícil que la carencia de agua potable perturbe
nuestra vida al aire libre, nunca esta de mas tener los conocimientos necesarios
para enfrentar esa hipotética circunstancia. El tema tiene dos pasos, que
muchas veces son sucesivos: La obtención de agua y su posterior purificación.
Para encontrar el preciado
elemento, existe un camino que entra por los ojos: lagos ,ríos, arroyos,
manantiales y hasta pozos subterráneos ponen el agua al alcance de la mano.
Pero cuando estos recursos naturales no están disponibles. Habrá que ingeniárselas
para encontrar el agua escondida en nuestro entorno.
Uno de los sistemas
mas efectivos consiste en aprovechar la condensación de las plantas y el suelo.
La presencia de vegetales indica que, aunque no esta a la vista,
allí también hay agua. Según las zonas, puede estar muy cerca de la
superficie o a mas de 15 metros de profundidad. Pero lo importante es que esta.
Y para rescatarla con el objeto de consumo (ver ilustración), con una bolsa de
plástico debemos cubrir algún manojo de hojas verdes y atarlo firmemente en su
tronco o tallo. El agua que se evapora ira depositándose en la bolsa. Vale
advertir que el sistema es lento y no proporciona demasiada cantidad de liquido.
Otra alternativa consiste en
llegar al agua mediante la condensación del suelo. Obviamente, solo funciona
cuando el lugar elegido contiene cierta humedad. Los rayos del sol eleva la
temperatura del aire y del suelo en cerrados bajo una hoja de plástico (ver ilustración),
hasta que el espacio cerrado así formado queda saturado. Al condensarse los
vapores en gotitas sobre la superficie exterior y mas fría del plástico, el
agua corre lentamente a lo largo de los lados inclinados de este cono invertido,
y va a caer en un recipiente ubicado en el fondo del pozo. Para construir este
alambique se necesita una hoja de plástico claro (aproximadamente 2x2 metros).
Conviene que sea pesado, transparente y sin brillo, para que las gotas se
adhieran fácilmente a su superficie. Otros elementos: una piedra lisa del tamaño
de un puño; un recipiente para recoger el agua y una buena dosis de paciencia.
La destilación del agua de
mar es otro de los recursos al que puede echarse mano. Para obtener un liquido
potable, también es posible improvisar un alambique. Emplear un recipiente hermético,
en el que se debe hacer hervir el agua a destilar. Un tubo parte de el y termina
en otro recipiente, encargado de recoger el agua potable. -cuando pasa por el
tubo y, al llegar al recipiente, el vapor se convierte en agua. El tubo y el
ultimo recipiente deben ser enfriados permanentemente. Se puede envolver el tubo
con un trapo, manteniéndolo mojado en forma constante. Y también se puede
sumergir el recipiente en agua fría.
En las regiones donde la
amplitud térmica es marcada, el rocío mañanero se transforma en otra forma de
obtener agua. Se lo recoge con facilidad si disponemos de alguna superficie metálica.
Como alternativa extrema: atarse paños limpios a los pantalones y recorrer
sectores con vegetación. El roce permitirá que el liquido sea absorbido por
los paños, para luego escurrirlos y llegar al agua para consumo.
La purificación
Existen numerosos
procedimientos para purificar agua, pero solo vamos a desarrollar los mas
sencillos y prácticos.
Decantación: Si notamos que hay demasiadas
partículas en suspensión, debemos dejar la cantidad necesaria dentro de un
recipiente no menos de 12 hs. Luego, utilizamos el agua mas superficial. Es
aconsejable utilizar un tubo de goma o plástico, como los de refrigeración o
combustible de automóvil.
Hervido del agua: Si
no disponemos de otro método, podemos hervir el agua durante 10 minutos, para
luego ir cambiándola de un recipiente a otro a medida que se vaya enfriando y
aireando, lo que otorga mejor sabor. De esta manera, mediante la decantación
mas el hervido, suprimimos la mayor parte de los contaminantes bacterianos,
residuos y material en suspensión.
Productos químicos: mediante el
agregado de productos químicos también se logra una buena purificación. S
pueden usar varios tipos de sustancias:
Cloramina: T (de uso militar), a razón
de uno, dos o tres pastillas por litro, según la turbidez del agua.
Halazone: (también de uso militar), igual que la anterior.
Iodine: (USA), con las mismas indicaciones.
Hipoclorito de sodio: (lavandina común) en forma liquida y
colocando una gota por coda litro de agua aumentando la dosis a mayor turbidez.
Una precaución fundamental
en todos los casos en que se usen agentes químicos es dejar actuar durante al
menos 30 minutos antes de consumir. Además no ubicarlos cerca de los chicos y
cuidado de no ingerir por error algunos de estos purificadores, ya que tienen
efectos cáusticos. En caso de que esto ocurra hay que provocar el vomito
inmediatamente o bien tomar mucha leche (para los clorados) o productos con almidón
como las harinas (para el Iodine). Si se produce el contacto con los ojos lavar
con abundante agua la zona afectada y colocar gotas anti-inflamatorias.
Filtrado con equipos especiales:
Combina todos los mecanismos
efectivos (barrido de contaminantes y acción de productos químicos),
obteniendo agua transparente y lo convenientemente aséptica. Si se lo considera
necesario, tratándose de aguas muy contaminadas, es conveniente agregar como
efecto potenciado, alguno de los agentes químicos mencionados anteriormente.
Los filtros son de tres clases:
De Porcelana: (tipo
Kayadyn, origen suizo), en el que una bomba aspirante-impelente hace pasar el
liquido a través de la zona de filtración. Este equipo es de una gran aceptación
mundial y recomendado por la Cruz Roja y la OTAN.
De carbón activado: (tipo Water Washer,
origen USA), donde el agua se desliza a traves de un embudo que contiene el
material filtrante y luego depositada en un recipiente.
De carbón tipo sorbeta: (descartables,
diverso origen). Aquí el agua pasa por el elemento filtrante gracias a la acción
de aspirar con la boca. Se toma directamente de la fuente de agua. Cuando después
de un tiempo de uso se pone duro al aspirar, se debe reemplazar.
Filtrado con elementos de circunstancia: es muy importante conocer este método, porque en muchas ocasiones, sin equipo
disponible, permite improvisar un filtro. Para ello hace falta un recipiente
(puede ser una lata o botella plástica o una caña hueca) con orificios en un
extremo y totalmente abierto en el otro, por donde se debe verter el agua
(ver esquema). Habrá que realizar los orificios y colocar una tela (la de jeans
es ideal) o algodón para que no pase el carbón de leña molido utilizado como
material absorbente (propiedad de retener por adhesión sobre la superficie) de partículas,
bacterias, parásitos etc. también puede combinarse con el agregado de alguno
de los productos químicos ya descriptos. Al comienzo notaremos que salen partículas
de carbón y el agua toma un tono oscuro, pero luego se ira aclarando.
Estas técnicas de purificación
no solamente son útiles para deportistas en contacto con la naturaleza , ya se
trate de acampantes o excursionistas, montañistas o viajeros. También se usan
en zonas donde las catástrofes naturales son habituales, como terremotos, inundaciones, aislamientos
o en cualquier otra circunstancia donde se anulan los servicios de agua potable.
En todos estos casos, las técnicas de purificación del agua ayudaran a nuestra
supervivencia. |